Pero la alianza era útil para Calderón, que tenía un apoyo condicionado y a veces roto con la dirigencia del PAN, y que cuando arrancó su administración estaba empapado en la ilegitimidad. La maestra le dio una parte del sustento político que necesitaba, a cambio de puestos en el gobierno: el ISSSTE, la Lotería Nacional, el manejo de presupuestos para gobernadores de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y, para su yerno, la subsecretaría de Educación Básica de la SEP. Dentro de Los Pinos, Margarita Zavala, la discreta esposa del Presidente que por formación y vocación nunca ha dejado de operar políticamente, solía decir que esa alianza costaba demasiado”.
Extracto de El final de una alianza, texto de Raymundo Riva Palacio en el que analiza la relación que se ha venido desdibujando entre Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, líder vitalicia del SNTE.
¿Ante el dabate desatado en últimos días sobre las alianzas electorales partidistas, habrá quien dude que en 2012 la maestra Elba Esther seguirá siendo, en el lenguaje de los juegos de caras un Wild As?
(via cantinarevolucion)
Source: cantinarevolucion


